Yo de mayor quiero… mantener mi boca sana.

Nos equivocamos al pensar que a la edad van asociadas ciertas dolencias que ya no tienen remedio.

Aunque envejecer conlleve alteraciones en nuestro cuerpo, (porque la edad a todos nos pasa factura), es un error pensar que determinados padecimientos llegan con los años y no se puede hacer nada para evitarlos.

Y si esto afecta a la salud general, no digamos a la salud bucodental, que tendemos a mantenerla en un segundo plano, como si fuera menos importante. Y nada mas alejado de la realidad.

Siempre hay un tratamiento para mejorar la salud de tu boca.

Hoy en día además, sabemos que muchas enfermedades que padecemos tienen su origen en la boca y que a través de ella, se pueden detectar patologías de otros trastornos de nuestro organismo. Con lo que descuidar nuestra salud oral es idéntico a no cuidar nuestra salud general.

Y no es que la salud bucodental afecte con mayor incidencia a los mayores, mantener la salud de nuestra boca es importante a cualquier edad, pero en edades avanzadas, las complicaciones con otras circunstancias como la falta de movilidad, la ingesta de medicamentos, o alteraciones, como los cambios en las dietas, etc. pueden dificultar la atención que merece. Y el desgaste y los cambios propios de la edad debilitan la salud de la boca, haciéndose mas necesario prestarle mayor atención.

De hecho, estudios poblacionales revelan que el sector de adultos mayores de 65 años, son los que menos acuden a la consulta dental. No tienen en cuenta que uno de los sistemas que mas cambios sufre durante el desarrollo es el sistema estomatognático o cavidad bucal.

Consecuencias de los cambios con la edad en el adulto mayor:

  1. El avance de la edad produce cambios en color y forma de los dientes. La erosión y la abrasión del esmalte dental o el desgaste producido por el apretamiento o bruxismo durante toda la vida, pueden provocar una pérdida de la longitud de los dientes y un adelgazamiento del esmalte. También se producen cambios en la cantidad del hueso de soporte de los dientes.
  2. Pérdida o mal estado de los dientes debido a caries y deterioro o trastornos de las encías y/o raíces dentarias.
  3. La pérdida de dientes tiene consecuencias psicológicas en la autoestima de la persona, debido a su apariencia.
  4. Los nervios de los dientes pueden hacerse más pequeños o los dientes pueden hacerse sensibles a las caries y otros problemas dentales. La sensibilidad dental puede agravarse a medida que se avanza en edad, al retraerse las encías y quedar expuestas zonas del diente que no están protegidas por el esmalte.
  5. Aparece con mas frecuencia la sequedad de la boca, (debida al uso de algún fármaco), que puede conllevar trastornos del gusto o dificultades en la deglución, además de la propia pérdida de saliva (xerostomía). Y ya sabemos que el flujo de saliva, nos defiende de las caries.
  6. Falta de las funcionalidades de la boca (masticar adecuadamente, dificultad para tragar o ingerir determinados alimentos). La masticación inadecuada expone nuestro estómago a realizar un mayor trabajo.
  7. Recurrir a una dieta blanda implica una alimentación basada en más hidratos de carbono y azúcares, con una mayor exposición y riesgo de caries.
  8. La alimentación deja de ser equilibrada.
  9. Las patologías de las encías también son mas frecuentes a esta edad, debido a la disminución de hábitos higiénicos, o la falta de consultas al dentista. La enfermedad periodontal puede provocar la pérdida de las piezas dentales.
  10. En los casos en que la movilidad se ha visto mermada o reducida, pueden tener mas dificultad a la hora de acudir a revisiones dentales periódicas.

Descuidar la boca, es exponerse a infecciones que puedan entrar a través de ella y generar otros problemas en nuestro organismo.

Eliminar los prejuicios de la edad y erradicar los falsos mitos:

Llegar hoy día a los 65 años no es sinónimo de estar enfermo ni impedido, sino de llegar a una edad en la que cuidarse merece mas atención que en otras etapas. Y mejorar la salud dental, lejos de ser un riesgo constituye un alto beneficio para la calidad de vida del adulto mayor.

No debemos caer en las falsas creencias de que por ser adulto mayor determinados tratamientos puedan no ser favorables, cuando la única verdad es que tener una boca bien cuidada, mejora la calidad de vida.

Y siendo pacientes sanos, es un error extraer los dientes para colocar una prótesis, cuando lo mejor es conservar las piezas naturales. E incluso en los casos de prótesis, se ha comprobado que el riesgo es menor si se colocan tan solo dos implantes para retener bien la dentadura, que si se hace una extracción simple.

Pero el imaginario social nos induce a hacer interpretaciones erróneas e incluso negativas de esta etapa de la vida. Siendo una de las mas fatales el retrasar la visita a la consulta dental cuando aparecen los primeros síntomas de cualquier enfermedad al considerarla como algo propio de su edad.

¿Como preservar y mejorar la salud bucal?

Debemos tener presente ante todo, que nuestro médico y nuestro odontólogo nos ayudarán a enfrentar la mayoría de los desafíos del avance de la edad satisfactoriamente. Y que de nuestro lado quedará el cuidado doméstico y tomar las medidas oportunas para mantener nuestras encías saludables y que nuestros dientes puedan durar toda la vida.

1.- Mantener unos buenos hábitos de higiene oral:

  • Cepillarse los dientes al menos 3 veces al día durante dos minutos con un cepillo de dientes de cerdas suaves. O después de cada comida.
  • El uso de un cepillo de dientes eléctrico puede mejorar y facilitar esta labor, sobre todo en los casos en los se tenga dificultad en el movimiento de las manos.
  • Utilizar dentífricos y enjuagues bucales que contengan flúor.
  • Realizar una limpieza interdental, con seda o cepillos interdentales al menos una vez al día.

2.- Visitar al dentista periódicamente

  • Comunicarle al dentista sus problema de salud, para que sus tratamientos satisfagan sus necesidades especiales.
  • Realizarse limpiezas profesionales y revisiones dentales completas.
  • Identificar precozmente la enfermedad de las encías, ya que en sus primeras etapas son reversibles.

3.- Buenos hábitos alimentarios

  • Mantener una dieta equilibrada
  • Beber agua, que contiene flúor y ayuda a evitar las caries.
  • No fumar, que perjudica gravemente a las encías, además de aumentar riesgos de enfermedades más graves.

4.- En casos de:

  • Padecer xerostomía o sequedad bucal: debemos estimular la producción de saliva para recuperar la humedad de la boca y evitar que dañe nuestros dientes, ya que tiene propiedades antibacterianas y además regula el pH reduciendo la formación de caries. Debemos:
    • beber mucha agua
    • masticar chicles sin azúcar o chupar caramelos si se lleva prótesis
    • chupar trocitos de hielo.
  • Llevar prótesis:
    • Realizar una limpieza diaria de la prótesis, tanto si es completa como parcial.
    • Extraerla durante un mínimo de cuatro horas todos los días. Lo ideal es extraerla por la noche y no dormir con ellas porque impiden que la mucosa respire.
    • Las personas que utilizan prótesis dentales deben realizarse un examen anual y seguir rigurosamente las instrucciones de su dentista.
  • Deterioro cognitivo:
    • Si tu papel es el de cuidador o familiar del adulto mayor, ten presente la importancia de concienciar y preocuparte de recordar a tu mayor las rutinas para su higiene bucodental.
Llevar al día unos hábitos saludables, favoreciendo la salud de su boca, contribuirá a que su dieta sea equilibrada y a permitirle un estilo de vida satisfactorio. 
Sin olvidar la asistencia dental con regularidad. 
 

En Clínica ValleDental Lucena pensamos que la edad tiene ventajas.

Y para que disfrutes de ellas hemos suscrito un Convenio de Colaboración con la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, a través de la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía, para que te aproveches de los descuentos que en Clínica ValleDental hemos preparado para los titulares de la Tarjeta Andalucía Junta sesentaycinco.

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Como una verdad inmutable hemos escuchado durante nuestras vidas la frase: “El azúcar provoca caries”.

Y aunque es cierto, el azúcar no es la auténtica responsable de nuestras caries, no es su principal causa.

Lo que provoca las caries es el ácido, no el azúcar, pero ¿cual es entonces la relación entre ambos?

El azúcar hace que las bacterias produzcan el ácido, que es quien finalmente daña nuestros dientes.

Nuestros dientes y encías se recubren de una película de bacterias que está en permanente desarrollo, la placa dental, y que sólo eliminamos cuando realizamos una adecuada higiene oral. El contacto del azúcar con la placa dental es lo que produce el ácido que ataca a los dientes y que puede llegar a crear hasta pequeños agujeros en el esmalte dental, ya que este proceso de transformación del azúcar en ácido al entrar en contacto con la placa puede durar unos 20 minutos después de cada ingesta.

Nuestros dientes sufren el ataque de los ácidos durante 20 minutos después de comer un alimento con azúcar.

Si entendemos este proceso, a la hora de decidir los alimentos que menos afectan a nuestra salud bucodental y por ende a nuestra salud general, podemos clasificarlos en dos grupos:

  • Los que contrarrestan el efecto de los ácidos, porque aumentan el PH de la boca, que son los alimentos anti-caries
  • Los que por contra lo disminuyen, favoreciendo el ataque de los ácidos, los alimentos cariogénicos.

PH: (medida de acidez) Ejemplo: el jugo del limón es ácido, su pH es 2,3

Y como tenemos grabado a fuego que el azúcar provoca caries, tendemos a sustituir determinados alimentos en los que el azúcar es evidente, por otros que creemos que podemos ingerir sin perjuicio de nuestra higiene dental porque son menos cariogénicos.

¿Qué alimentos por sus características son capaces de inducir la producción de caries dental?

Los pegajosos: ricos en azúcar y viscosos, que por su carácter adhesivo, van a permanecer mas tiempo adheridos a nuestros dientes. Quedan incluso pegados a alguna pieza dental tiempo después de haber sido ingeridos.

Los blandos: éstos tienden a ocupar toda nuestra cavidad bucal, ensuciándola en mayor medida y a quedarse entre nuestros dientes con más facilidad que los duros.

Los de pizquitos: si están hechos con pequeñas partículas, éstas tenderán a perderse y  a ocupar con mayor facilidad los huecos entre nuestros dientes, incluso después de haber realizado una limpieza.

¿Qué otras circunstancias pueden influir en su cariogenicidad?

Frecuencia: como en todo, mientras mas repitamos una acción negativa, peores consecuencias tendrá. Si la ingesta de alimentos cariogénicos se produce con  habitualidad, mas tiempo de exposición, mas riesgo de padecer caries.

Picar entre horas produce caries

Horarios: si los tomamos como aperitivos fuera de las comidas habituales , picando entre horas como se suele decir, porque entre otras diferencias, durante las comidas producimos una mayor cantidad de saliva que ayuda a eliminar estos residuos, al dedicar mas tiempo a la masticación.

¿Los enumeramos?

Casi no sería necesario, una vez que en nuestra mente ya hemos asociado los tipos de alimentos a su carácter cariogénico, aunque quizá aún nos quede alguna sorpresa que desvelar

Los mas azucarados y además pegajosos: 

  1. Dulces industriales: Gominolas, Regalices, Caramelos con azúcar , Golosinas en general.
  2. Chocolates y bombones con leche
  3. Frutas secas o escarchadas: orejones, dátiles, ciruelas secas, pasas…

Ricas en carbohidratos pero fabricadas con harinas muy procesadas que contienen gran cantidad de almidón y otros azúcares simples: 

  1. Snacks salados y crujientes: galletitas saladas, palitos, patatas fritasa, rebanadas tostadas o panecillos aplanados recubiertos de pipas de girasol o de sésamo.
  2. Palomitas de maíz
  3. Bollería y pastelería industrial. 

Líquidos que se cuelan entre nuestros dientes: 

  1. Zumos de frutas concentrados o con azúcares añadidos (néctares industriales)
  2. Helados, batidos y granizados
  3. Refrescos carbonatados, con gas, incluso los light, bebidas gaseosas o dietéticas y sobre todo las bebidas industriales de cola.
  4. Exceso de azúcar o miel en el café o las infusiones

Los de pizquitos: 

  1. Cereales para el desayuno azucarados o miel y melaza de cereales
  2. Barritas deportivas o barritas energéticas
  3. Crakers Barritas de cereales con miel.

Los blandos: 

  1. Galletas

Algunas frutas demasiado azucaradas: 

  1. Uvas y mosto
  2. Zumos de fruta y sidra (zumo de manzana)

Los ácidos y cítricos, que erosionan el esmalte:

  1. Zumos de limón, de pomelo o de naranja
  2. Ketchup, compuesto entre otros ingredientes por ácido acético.
  3. Vino, que además de manchar los dientes, reduce el flujo de saliva.

Como ves, no es azúcar todo lo que reluce, y aunque no la veamos en muchos alimentos los hay que la contienen en alto índice, y como ya hemos dicho antes, los hidratos de carbono reaccionan con las bacterias de la boca y forman el ácido –responsable de la desmineralización del esmalte dental– hasta producir caries.

Nuestra recomendación no es por supuesto dejar de disfrutar en ningún momento de estos pequeños placeres para el sabor de nuestras bocas, siempre que no haya un consumo excesivo, todo en equilibrio y cierta medida tiene su sentido, además, muchas de las mencionadas, tienen otros aportes a nuestro organismo, vitaminas y nutrientes muy saludables, que no podemos dejar de tomar a través de los alimentos. 

Sólo es indispensable mantener una cuidada higiene bucal después de ingerirlos. Hacer una limpieza eficaz, utilizar no sólo el cepillo, también el hilo dental con frecuencia, y colutorios, y no dejar que los ácidos tengan demasiado tiempo para actuar. 

Aunque si queremos mejorar la salud de nuestra boca y prevenir las caries o las manchas en el esmalte, es muy importante cuidar nuestra alimentación y saber lo que comemos. Mediante el cuidado oral apropiado y pequeñas variaciones en nuestra dieta podemos reducir las posibilidades de tener caries. Sin olvidar realizar visitas periódicas regularmente a tu odontólogo y cada año pedirnos cita para una limpieza dental profesional.

Tu sonrisa lo agradecerá y podrás satisfacer tus ansias de comer dulces sin dañar demasiado el esmalte de tus dientes.

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